DETALLES DE LA HISTORIA...

EFEMÉRIDE: 18/12/1869

 

Hoy la Asociación "Histórica Guardia Civil" queremos recordar al Duque de Ahunada.

 

El Excmo. Señor Don Francisco Javier Girón Ezpeleta Las Casas y Enrile, II Duque de Ahumada y V Marqués de las Amarillas, falleció en Madrid el 18 de diciembre de 1869.

 

Hoy le recordamos con motivo del 146 Aniversario de Su fallecimiento. Descanse en Paz.


BIOGRAFIA DEL DUQUE DE AHUMADA,

Don Francisco Javier María de la Paz Bernardo Eulogio Juan Nepomuceno Girón y Ezpeleta Las Casas y Enrile nació en Pamplona en 1803 y falleció en 1869. Fue el II Duque de Ahumada y V Marqués de las Amarillas.

 

 


Trabajo sobre el Himno del Cuerpo.

Trabajo realizado por Don Armando Oterino Cerbelló- Capitán de la Guardia Civil. Remitido por Don José Mª Fco. Roig. Benemérito de Honor y gran colaborador de la Asociación.


Benemérita Guardia Civil. 4 de octubre de 1929.

En 1929 mediante Real Decreto de 4 de octubre, se concede a la Guardia Civil la Gran Cruz de la Orden Civil de la Orden Civil de Beneficencia por "los innumerables actos y servicios abnegados, humanitarios y heroicos realizados con motivo de incendios, inundaciones y salvamento de náufragos". Se honraba de esta forma, de modo público e institucional, el carácter "benemérito" de la Guardia Civil que su sobrenombre ya reconocía.









El primer servicio. Evitar el asalto a la diligencia de Extremadura, 12 de septiembre de 1844.


Contexto histórico.


La finalización de la Guerra de la Independencia supuso un grave problema de seguridad pública, debido a la proliferación de bandoleros y  otros delincuentes cuya actuación se desarrollaba fundamentalmente en el ámbito rural. Dicha situación fue agravada por el devenir del siglo XIX  y  por la finalización de la Primera Guerra Carlista. Muy probablemente, el primer servicio del que se tiene conocimiento,  es el encuentro entre guardias civiles y bandoleros, muy extendidos en aquellos tiempos por las tierras peninsulares, a principios de septiembre de 1844, estando recién creado el cuerpo de la Guardia Civil y del cual se recoge en el parte que el Jefe del Primer Tercio, el Coronel don Ramón Purgolt, con fecha 13 de noviembre de 1844,

 Le comunicaba al Inspector General del Cuerpo:


“Excmo. Sr. :

El Sub-Ayudante de este Tercio D. Fernando Delgado, con fecha de ayer, me dice lo que copio:

En cumplimiento de las órdenes que tenía de V.S me constituí en este pueblo con la caballería que saqué acompañado del Celador D. Demetrio López.

Llegamos a este pueblo (Móstoles) a las doce, en donde reunidos al destacamento del mismo, a las órdenes del Teniente D. Matías del Campo, y del de Carabanchel,

Tomamos las medidas oportunas para la captura de una partida de forajidos que se hallaban robando en el camino, desde el canto de la legua a la salida de este pueblo,  hasta el puente de Navalcarnero. En efecto, a las cinco de esta misma tarde, al dar vista ha dicho puente por todos los costados, se logró capturar cuatro de dichos bandidos, de los cuales quedó uno muerto en el campo, por haber hecho resistencia;  habiendo logrado fugarse otros cuatro por lo escabroso del terreno y estar la noche encima.

 

Dichos sujetos capturados son: Antonio García, natural de Lancara, y vecino de Madrid,  Juan Pérez, , natural de Fuentes, sin domicilio; José Chacón, , natural de Valdepeñas, vecino de Madrid,  y el muerto que no se sabe más, que se apellidaba Blanco, todos ellos entre veinte y treinta años.

Dicha partida tenía detenidas unas veinte personas a quienes habían robado las caballerías, dinero y efectos;  todo lo que les fue devuelto a la entrada de este pueblo. Las personas robadas han sido arrieros pobres de Navalcarnero y pueblos inmediatos, contándose entre ellos como más notables, D. Francisco Mesa, D. José Blanco, D. Francisco Arribas y D. Antonio Corral, personas de arraigo en dicho pueblo de Navalcarnero.

Los culpables se hallan presos en esta cárcel, que con el muerto, tres trabucos y municiones, serán trasladados a esa Corte,  haciendo nuestra salida de este pueblo a las ocho de la mañana del 13 no verificándolo esta misma noche por estar la caballería muy cansada y sin comer.

Todos los individuos se han portado bien en la referida ocurrencia; recomendándole muy particularmente al Teniente D. Matías del Campo, Jefe de este destacamento, que estuvo muy pronto a ocupar el puesto que le designé, habiéndolo hecho del D. Demetrio al Excmo. Sr. Jefe superior político.

Lo que tengo el honor de participar a V.E. para su superior conocimiento". ("Guía del Guardia Civil" núm. 1, año 1850).


Ubicación geográfica.

Los barrancos próximos al puente de Navalcarnero, sitio ya célebre en las crónicas criminales, por los continuos robos y asesinatos cometidos en él.


 No pudo sin embargo con este primer servicio lograrse la seguridad de aquel punto sino con una constante vigilancia ; el 7 de diciembre del mismo año, tan solo unos meses después,   llegó la Guardia Civil al mismo sitio en ocasión en que 8 forajidos habían saqueado y tenían atados varios pasajeros que indistintamente se dirigían a diferentes puntos. Al divisar a los Guardias huyeron hacia el monte los forajidos; pero antes de internarse en él fueron alcanzados  y sólo uno logró fugarse en la refriega; los demás fueron abatidos en el lugar. . Desde entonces aparece en aquel sitio una caseta donde se efectúan las entrevistas de las parejas de la Guardia Civil, y aquel punto mirado con terror por los viajeros,  llego a ser el más seguro de aquella línea. Ya en esta primera actuación se puede observar el espíritu que todavía hoy, en el siglo XXI sigue siendo el eje de la Institución, EL SERVICIO AL CIUDADANO Y  EL VALOR.

La lucha contra el bandolerismo continúa con enorme éxito con la defensa de los carruajes, escoltas, protección de vías y caminos. Tal llego a ser la repercusión de esta enconada lucha contra los asaltos a carruajes que en 1854 Facundo Infante, segundo director del Cuerpo, podía afirmar:

 «El robo de los carruajes públicos no causaba impresión diez años antes y desde la creación de la Guardia Civil, era visto con absoluto asombro».


  No obstante el fenómeno del bandolerismo, considerándolo en toda su extensión, no quedaría erradicado hasta 1907, tras ser abatidos el Pernales y el Niño del Arahal en la Sierra de Alcaraz.

 

Departamento de Historia.

Asociación “Histórica Guardia Civil “